El intercambio de pisos, la forma más sencilla de viajar por la ciudad
Tu piso vale unas vacaciones. En Intercambiodecasa, el intercambio de casas entre particulares te abre miles de viviendas urbanas verificadas: sin pagar noches, sin comisiones.
Se suele pensar que el intercambio de casas es cosa de chalets con jardín. No es así: el piso es la vivienda más intercambiada de Europa, sencillamente porque quien viaja quiere dormir donde la ciudad se vive.
Un estudio en Lisboa, un tres habitaciones en Berlín, un piso haussmanniano en París: todos valen para alguien. Ese es el principio del intercambio de casas en vacaciones: prestas el tuyo, te alojas en el suyo y nadie saca la tarjeta. En Intercambiodecasa solo se paga la cuota anual; las estancias no cuestan nada.

Por qué un piso se intercambia tan bien
La ubicación importa más que los metros
Un dos habitaciones a diez minutos del centro recibe más solicitudes que un chalet a una hora en coche. En la ciudad, lo que de verdad se intercambia es un punto de partida.
Una vivienda de verdad, no una habitación
Cocina equipada, lavadora, una cama decente: lo justo para quedarse una semana o un mes sin vivir en un hotel. Eso lo cambia todo para las familias y las estancias largas.
Cero noches que pagar
Una semana para dos en una capital europea cuesta fácilmente entre 700 y 1.200 € de alojamiento. Con Intercambiodecasa esa partida baja a cero, y muchas veces es lo que hace posible el viaje.
Pisos por toda Europa
Algunas de las ciudades donde nuestros miembros intercambian más su piso.






Cómo presentar bien tu piso
- Fotografía con luz natural — Abre las cortinas, despeja las encimeras y fotografía cada estancia desde el ángulo más amplio. Un anuncio sin foto de cocina recibe la mitad de solicitudes.
- Describe el barrio tanto como la vivienda — La panadería de la esquina, la línea de metro, el mercado del domingo: eso es lo que hace que elijan tu anuncio y no otro de los mismos metros.
- Sé preciso con la planta y el ascensor — Un quinto sin ascensor no es un defecto, es un dato. Mejor decirlo que decepcionar a la llegada.
- Reserva un armario cerrado — Un armario o una habitación que reservas para tus cosas. Lo hacen todos los anfitriones y a nadie le extraña.
- Deja una nota de bienvenida — El código del portal, cómo va la calefacción, tu restaurante favorito. Es el detalle que más mencionan los viajeros en sus opiniones.
Preguntas frecuentes
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